Desde medicinas hasta corazones funcionales: lo nuevo en impresión 3D

18 diciembre, 2019
Desde medicinas hasta corazones funcionales: lo nuevo en impresión 3D

Uno de los avances de la tecnología que ha llegado para revolucionar cada vez más el mundo de la tecnología y lo que esta puede hacer por la humanidad, son las impresoras 3D. Si en algún momento parecieron un invento de película que quizá nunca veríamos materializado, ahora son una adquisición bastante común en empresas e incluso para particulares adeptos de las tendencias tecnológicas.

A su vez, se siguen haciendo cientos de estudios para darles usos cada vez más útiles e innovadores dentro del día a día.

Sin embargo, quizá en el ámbito donde más recorrido parece tener la impresión 3D es en la medicina. Por ejemplo, los plásticos han servido para crear piezas aptas para implantes, las cuales están hechas perfectamente a medida y no es necesario encargarlas a un taller especializado. Además, las máquinas y el instrumental para conseguir estos resultados pueden encontrarse en un espacio relativamente reducido, incluso en el propio hospital.

Aquí más innovaciones en el área médica que se están logrando con las impresoras 3D:

Imprime tus propios medicamentos

¿Te imaginas que pudieras imprimir directo en casa tus propios medicamentos? Pues aunque suena increíble, es una realidad más próxima de lo que crees.

Por supuesto no se trata de que inventes medicamentos a tu antojo, es algo mucho más específico. Por ahora, ya han implementado un proceso similar en los Estados Unidos que tiene que ver más con la réplica de medicamentos ya conocidos. Solo hay que saber los compuestos y la fórmula para imprimir tus propias dosis. Pero lo que se quiere conseguir es que las personas puedan conseguir todo lo que necesitan en una sola pastilla para acabar con los problemas de organización y de dosis que suelen pasar al tener que tomar tantas píldoras en tantos horarios diferentes.

Tejidos en 3D para atletas

Los atletas siempre tienen que lidiar con fracturas o lesiones, que graves o no, a veces cuestan en curar o tardan mucho en regenerarse lo cual supone un problema en el rendimiento de los profesionales en el área.

Estos, agradecerán cuando los estudios en impresión de tejido 3D que se están llevando a cabo den frutos. Y es que imagina que pudieran imprimir los tejidos del cartílago o el osteocondral para reemplazar el dañado en el atleta.

Aunque parece algo que tomará mucho tiempo antes de tener al acceso del mercado, la verdad es que recientemente un equipo de bioingenieros de la Universidad de Rice y de la Universidad de Maryland, en Estados Unidos, lo han logrado.

El equipo  ha creado un biomaterial que han llenado de poros para que, una vez implantado, las células del paciente y los vasos sanguíneos se infiltren en él. De esta forma, es más fácil que estos tejidos impresos en 3D formen parte del cuerpo humano.

La intención de los científicos es que estos tejidos impresos en 3D sirvan para curar a los deportistas de élite. Pero también le ven potencial para un público más amplio. Como suele ocurrir con algunos tratamientos médicos que empiezan por la alta competición, poco a poco, llegará a todos los que sufran una lesión de este tipo.

Por supuesto, este descubrimiento tiene muchas otras pruebas que sortear antes de ser seguros para compartir con el público. Pero se prevé que muy pronto estén curando las rodillas y tobillos de los pacientes.

El primer corazón vivo en 3D

La impresión de órganos siempre ha sido la gran ambición de los científicos y una gran interrogante para el público. ¿Lo lograrán?

Y pues aunque muchos pensaban que pasaría mucho tiempo más antes de ver si podría llegarse a un resultado, ya se están viendo las primeras pruebas de vida exitosa de esta ambiciosa idea.

Una impresora 3D en la Universidad de Tel Aviv consiguió imprimir un corazón con tejidos humanos, que ¡está vivo y palpita!

Esta nueva técnica utiliza células y biomateriales que provienen del propio paciente. Para conseguirlo, se toma una biopsia del tejido graso y se separan las células del colágeno y otros materiales.

Una vez se han obtenido las células, se reprograman para que se conviertan en células madre que, a su vez, se dividen en células cardiacas y células de vasos sanguíneos.

Mientras, los biomateriales restantes al obtener las células se procesan para convertirse en biotinta, que permitirá imprimir con las células reprogramadas.

El primer corazón resultante de este proyecto apenas tiene 3 cm, así que de funcionar, deberán enfrentarse al reto de construir uno más grande. Mientras, trabajan en la siguiente etapa que es hacer que bombee.

Para el futuro, Sicnova, distribuidores expertos de impresoras 3D, adelanta: “Sin duda, la impresión 3D será inestimable ayuda en múltiples para que la recuperación, sanación e intervención del paciente sean todo un éxito. Las operaciones serán más seguras pudiendo estudiar previamente la anatomía del órgano a someter a cirugía con un modelo fabricado con impresora 3D y, también, la fabricación aditiva puede resultar decisiva en el control y prevención de la extensión de las células cancerosas en el caso, por ejemplo, del cáncer de mama”

Un pequeño paso para las impresoras 3D y un gran paso para la ciencia.